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La importancia simbólica

Base para la creación y desarrollo de la escritura -gracias a un proceso de abstracción-, el lenguaje simbólico se desarrolló, si no antes, a la par de la comunicación oral. Ambas fueron claves para la subsistencia del hombre salvaje.

La comunicación simbólica fue la antecesora de la escritura | http://es.123rf.com

Las diferentes exploraciones y excavaciones han permitido encontrar diversas muestras de esta comunicación simbólica, la cual está formada no solo por las representaciones artísticas halladas en cuevas, sino también por prácticas funerarias, asociadas a uno de los ciclos más simples de la naturaleza –la vida y la muerte−, música y adornos corporales. El significado de estas prácticas ha sido interpretado a través de la comparación con los llamados pueblos “primitivos” actuales, los cuales se cree que tienen bastante similitud con los pueblos de nuestros antepasados, en relación con las condiciones económicas y sociales de los grupos. Además, se ha comprobado que en muchas de estas sociedades no existe ningún término para denominar lo que nosotros llamamos “arte”, lo que muestra que este está muy vinculado al resto de actividades del grupo, por lo que se asocia de forma natural –lo que ellos hacen, para ellos, no es “arte”, es otra forma de comunicarse, de representar la realidad−.

La comunicación simbólica no es arte, sino una forma más de comunicarse | http://www.siemprehistoria.com.ar

Por otra parte, podemos diferenciar tres etapas en la evolución del lenguaje simbólico: el Paleolítico Inferior, el Paleolítico Medio y el Paleolítico Superior. Durante la primera etapa paleolítica, se conoce que el hombre cazador ya utilizaba con frecuencia el fuego, aunque, por el contrario, no se ha encontrado ningún indicio de existencia de creencias religiosas o mágicas, pues apenas se depositaban ofrendas en los pocos enterramientos que podrían ser de esta época. Lo que si se ha podido determinar es la existencia de un sentimiento estético, puesto que, en los pocos utensilios encontrados, se observa la búsqueda de la belleza y la utilización de gran colorido, así como se elaboraron bifaces triangulares, los cuales fueron hechos de forma simétrica; aunque, en determinadas ocasiones, se respetaban las irregularidades de su superficie, dotándoles, pues, de una personalidad propia. De esta época se puede destacar el descubrimiento realizado en 1981 en un yacimiento israelí, donde fue encontrada una roca volcánica que simulaba un cuerpo humano femenino. La existencia de esta roca fue datada en unos 250.000 años, por lo que fue realizada por el Homo erectus y es, por tanto, la primera obra de arte conocida.
Por lo que respecta al Paleolítico Medio, el hombre continuaba viviendo de la caza, pero ya realizaba los primeros enterramientos “con sentimiento religioso”, a través de los cuales mostraba su relación con la naturaleza, con el entorno. En estos enterramientos se realizaban fosas secundarias a las del difunto en las que se depositaban las ofrendas –como osamentas animales, por ejemplo−, las cuales respondían a un criterio mágico, el cual consistía en evitar que el espíritu del fallecido pudiese causar problemas a los vivos, a un criterio de prestigio social o autoridad del difunto o a un motivo religioso, el cual consistía en favorecer el tránsito a otra vida.

Los primeros enterramientos encontrados pertenecen al Paleolítico Medio | http://latribunadelnoroeste.wordpress.com

Así pues, también se han encontrado trazos pintados en piedra o hueso pertenecientes a esta época, así como se ha determinado que recogían minerales o fósiles llamativos, lo que realza el hecho de que buscaban formas naturales curiosas estéticamente. Además, ya hacia el final del Paleolítico Medio, los neandertales tuvieron que convivir con el Homo Sapiens, quien les introdujo a la incorporación de algunos adornos corporales, como dientes o falanges utilizados como colgantes, lo que permitía manifestar la individualidad de uno frente al grupo. Cabe destacar, pues, que en África no habitaron los neandertales, por lo que los conjuntos arqueológicos están más asociados al Homo Sapiens –como ocurre en el de Blombos Cave−, donde se han encontrado restos datados con 40.000 años más de antigüedad que los encontrados en Europa, lo que, a su vez, muestra el origen africano del hombre anatómicamente moderno y de los adornos personales asociados a este.
Por último, durante el Paleolítico Superior, la caza se desarrolló con armas mucho más especializadas y desarrolladas técnicamente en comparación con las dos etapas anteriores. De este modo, los enterramientos realizados también fueron más complejos: el fallecido se enterraba en postura fetal, se le rociaba con pigmentos, se le adornaba con collares, brazaletes, redecillas en la cabeza, etc. Además, las ofrendas fueron más frecuentes y para ellas se utilizaron despojos de animales y utensilios que le sirvieron al vivo para cazar o preparar utensilios. Por lo que respecta al arte, representaban aquello que observaban, así como expresaban a través de él sus experiencias o emociones internas, en un intento de evocar e invocar, lo que no solo sirvió para comunicarlo en ese momento, sino que esto todavía continúa comunicándonoslo en la actualidad y, además, ha permitido aproximarse a conocer un poco más cómo eran estas sociedades y cuál era el entorno en el que vivían.
El arte es un hecho propio de la raza Homo –desde el australopiteco hasta el actual−, el cual demuestra la capacidad de sentir y manejar diversos conceptos abstractos, con cierto ámbito espiritual, y la capacidad de plasmarlos para comunicarlos. La muestra de arte rupestre más antigua fueron diversas formas anicónicas, es decir, la representación sobre paredes de trazos que mostraban la presencia de alguien o su propiedad y que se clasifican como las “marcas del espíritu sobre la naturaleza”. Además, el nacimiento de estas imágenes estaba muy ligado a la muerte, pues era una forma de prolongar la vida; de este modo, el arte tenía la “necesidad de conculcar las fuerzas de la naturaleza –apelando a lo muerto y a lo vivo, porque todo forma parte de ella− para algo tan aparentemente sencillo como comer todos los días” (E. Bordería Ortiz, A. Laguna Platero y F. A. Martínez Gallego 1996, 50).

Los adornos corporales y la música fueron otros de los tipos de comunicación simbólica paleolítica | http://prehistorialdia.blogspot.com.es

Por otra parte, también se pueden destacar otros dos tipos de comunicación simbólica: el adorno corporal y la música. Los restos de colorantes encontrados en los yacimientos, algunos con marcas de haber sido frotados, dan la posibilidad de que los homínidos realizaran pinturas y tatuajes corporales con ellos, algo que ya debía ocurrir en el Paleolítico Inferior y que pudo ser también una práctica simbólica. Además, los primeros sonidos producidos de forma artificial imitaran a la naturaleza y se relacionaran con algunas actividades comunes o con fenómenos naturales. Se han encontrado flautas de huesos de aves, en Francia y Alemania, de hace 32.000 años y otras de unos 43.000 años de antigüedad en el yacimiento esloveno de Divje Babe I, aunque no se descarta la posibilidad de la existencia de instrumentos desde hace 150.000 años realizados con materiales perecederos. Muchos científicos han apuntado a la utilidad de la música, así como la del lenguaje, para favorecer la cohesión social y la supervivencia de los primeros

La música se desarrolló como forma de cohesión social de una comunidad | http://www.taringa.net

humanos. Respecto a la música y su evolución en la sociedad se han pronunciado diversos lingüistas e importantes personajes: Steven Pinker argumentó, en su libro Cómo funciona la mente, que la música derivó de otros procesos importantes para los humanos desarrollados en el cerebro, como el habla o la habilidad de entender los sonidos oídos, por lo que la música es un hecho tecnológico desarrollado a partir de la adaptación evolutiva que es el lenguaje; Elizabeth Tolbert, por su parte, explicó que la música y el simbolismo, así como el movimiento corporal, están íntimamente relacionados, de modo que esta y el lenguaje evolucionaron en paralelo, a lo que Nicholas Bannan añadió que tanto el “instinto de cantar” como el “instinto de hablar” fueron igual de importantes; además, Ian Cross, que también acudió al mismo congreso –realizado por el arqueólogo Steven Mithen− que los anteriores nombrados, defendió que si los niños muestran la gran habilidad que se ha comprobado que muestran para la música es porque esta tiene raíces biológicas en el cerebro humano, pues, además, como bien demostró Isabelle Peretz algunos años antes, en el cerebro existen regiones específicas para la música, al igual como ocurre en la habilidad del lenguaje. De este modo, se puede decir que la música es una habilidad cognitiva independiente de la del lenguaje, pero que permite, al igual que este, establecer una comunicación entre los humanos y servir, así pues, como factor de cohesión del grupo, lo que resultó esencial para la su supervivencia.

Las pinturas corporales fueron sirvieron como identificación social | http://prehistorialdia.blogspot.com.es

En conclusión, se puede decir que “las capacidades lingüísticas surgieron en estrecha relación con el juego, el arte, los rituales, la narración de mitos y los juegos, todo ello acompañado de música y danza en comunidades de tamaño reducido” (Ángel López García 2010, 160).

Fuentes:

  1. ARSUAGA, Juan Luis; MARTÍNEZ, Ignacio. La especie elegida: la larga marcha de la evolución humana. Antón, Mauricio (Ilustr.). Madrid: Temas de Hoy, 1998. 342 p. ISBN 8478809090
  2. BOEREE, George. Los orígenes del lenguaje [en línea]. Madrid, Nacho (Trad.). Universidad de Shippensburg. [Consulta: 8 diciembre 2011]
  3. BORDERIA ORTIZ, Enric; LAGUNA PLATERO, Antonio; MARTÍNEZ GALLEGO, Francesc A. “Fundar la sociedad, fundar la comunicación”. En: Historia de la comunicación social. Voces, registros y conciencias. Madrid: Síntesis, 1996. p. 27-51.
  4. DELGADO, Feliciano. “Cuando el hombre comenzó a hablar”. Alfinge. Universidad de Córdoba: 1999, v.11, p.27-43
  5. FULLOLA I PERICOT, Josep M.; NADAL LORENZO, Jordi. “El cuaternario en la historia de la Tierra”. En: Introducción a la prehistoria. La evolución de la cultura humana. Barcelona: UOC, 2005. p. 39-41.
  6. LÓPEZ GARCÍA, Ángel. El origen del lenguaje. Valencia: Tirant lo Blanch, 2010. ISBN 9788498767131
  7. MALATERRE, Jacques; G. SALANOVA, Javier. La Odisea de la Especie [vídeo]. Francia: Divisa Home Video, 2003.
  8. McEVEDY, Colin. “El mundo antiguo”. En: Gran Atlas de historia universal. Atlas culturales del mundo. España: ediciones del Prado, 1992. p. 10-11.
  9. ROSNER, Hillary. “La escuela realista de los pintores rupestres”. EL PAÍS, The New York Times.
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